Los costarricenses han sabido aprovechar todas las partes de esta planta, con la fibra que sacan de las hojas realizan esteras, cinturones y bolsos. Las flores son un ingrediente mágico en muchos platos y las hojas las preparan para atar los productos que realizan los hortelanos. 
 
Su gran popularidad se debe al uso que le han dado para la construcción de cercas para marcar terrenos y zonas de derrumbes, porque las raíces de este tipo de plantas son fuertes y le dan estabilidad al terreno. Cuando se habla de las propiedades nutricionales de la flor de Itabo se concederá que es un superalimento por su alto contenido en fibra, minerales y vitaminas.
 
La utilización de la flor de Itabo en la cocina costarricense es muy variada; la sueles ver en recetas con huevo, postres, ensaladas, guisos, en algunos tamales y en cajetas. Aconsejan que para disminuir el amargo característico de la flor uses solo los pétalos porque la parte verde es muy amarga y puede dañar tus platillos.
 
De marzo a junio las mesas costarricenses se visten de blanco con las hermosas flores de Itabo, que perfuman las mesas y le dan a los platos tradicionales su sabor característicos.